LAS ALAS DEL DOLOR

Autor: Jorge Alejandro Gallardo Runin
Seudónimo: THANGO
Año: 2014 – Mención Honrosa

Dos de la tarde, cielos absolutamente despejados, a la altura de Rancagua  con el viento a favor el avión Cessna se dirige a Santiago, en la cabina el capitán de aviación Javier Román pilotea la nave suavemente, sin el menor esfuerzo, casi por reflejo pues su mente esta muy lejos de ahí, esta junto a imágenes que reviven su casamiento, con su novia, Támara, su amor de toda la vida, los recuerdos se van dando paulatinamente, el se ve junto a ella, los dos sonriendo, jóvenes tomados de la mano, disfrutando de su vida de recién casados, el avión se sacude suavemente y se inclina un poco a la derecha, pero es controlado como si nada por el capitán, quien sigue  inmerso en sus recuerdos, ahora en la casa nueva, ordenando, pintando, ella le besa en la frente mientras el le acaricia el notorio vientre de cuatro meses de embarazo, Javier suspira, y ese suspiro lo devuelve a la realidad, mira hacia su izquierda para ver la cordillera a lo lejos, las condiciones atmosférica son inmejorables esa tarde, pero el vuelve a sus recuerdos, los necesita, quiere sentir otra vez a su niña recién nacida en sus brazos, su vista perdida en el horizonte, y su mente en el jardín de su casa junto a su mujer ambos viendo correr a su niña que ya cumple los cinco años, el siempre dijo que era su pequeña princesita y que mirar a su mujer y mirarla a ella era lo mismo, el capitán Román cierra los puños sobre el timón, un llanto ahogado le aprieta la garganta, momentos de profunda emoción se empiezan a fusionar con la realidad, su esposa y el tomados de la mano, un gesto habitual en ellos, viendo a su hija graduarse, los acompaña su segundo hijo, Fabián, un giro a la izquierda y el cessna se dirige al aeródromo de cerrillos, otra imagen lo devuelve a sus recuerdos junto a su mujer en la intimidad, amándose como el primer día, esa mujer es su pilar, su contención, lo es todo, una lagrima empieza a rodar por su mejilla, ya no puede contenerse, ya no quiere contenerse, como no quiere ver las imágenes de los dos en la clínica, no puede evitar recordar a su mujer deshecha  cuando le anuncian cáncer, el se ve cuidándola, apretándola contra su pecho, como aprieta ahora los controles con todas sus fuerzas, recuerdos que duelen, duelen mucho, dos años apagaron la luz del amor de su vida, sus hijos acompañándolo pero el no podía ya estar con ellos por que no se podía acompañar ni siquiera así mismo, quería quedarse en esa tumba helada junto a ella, quería tomarle la mano una ves mas e irse juntos a caminar como siempre lo hacían, pero no pudo, encaja con fuerza la mandíbula, esta llorando ya no ve lo que tiene en frente del avión, ni tampoco le interesa ver mucho, no necesita ver para hacer lo que a planeado, por que ya no puede seguir, lo intentó, realmente lo intentó  pero no puede, no puede seguir sin ella, empieza a dirigir el avión en dirección al aeródromo que esta a unos kilómetros mas adelante, eso le recuerda como fue quedando cada ves mas lejos de sus hijos, poco a poco no pudo hacer nada al respecto y ellos sabían el por que, ella su hija lo contenía todo lo que podía, pero llego la hora, recuerda verla allá en el altar,  hermosa, casándose, en ese momento volvía a ver a su esposa en la misma iglesia, se seca las lagrimas para poder despejarse y controlar bien que se estrelle contra hangares vacios y no herir a nadie, ya esta cerca, a la distancia ve la torre, no piensa en nada, le dejó una carta a su hija, no explica nada, ella sabe de sobra las razones solo contiene deseos que lo pueda perdonar algún día, y que los ama a los dos con su hermano, ya divisa la pista de aterrizaje, y mas allá los viejos hangares, mira hacia arriba con los ojos húmedos, y lleva su mano hacia el bolsillo interior de su chaqueta, quiere ver la foto de sus hijos por ultima vez para darles un beso de despedida, pero al sacar la foto una tarjeta cae encima de su pierna, en eso por la radio del avión se escucha

  • Aquí torre de control de cerrillos, por favor identifíquese, cambio-

Javier toma la tarjeta y la da vuelta para leerla, lo hace y entonces ya no puede contener las lagrimas, comienza a llorar y el dolor que tiene en el pecho apretado por la amarga tristeza que lo embarga se va deshaciendo y empieza a sentir poco a poco una paz que hace mucho no sentía,

  • Aquí torre de control repito, por favor identifíquese cambio-  

Los hangares se divisan perfectamente ahora solo necesita bajar el ala derecha, e impactaría de lleno en el primero de ellos

Identifíquese ultimo aviso, esta es torre de control, cambio

Torre aquí….capitán Javier Román, solicitando… solicitando permiso para aterrizar, y un teléfono para comunicarme con mi hija, por favor  y mira nuevamente la pequeña cartulina blanca que tiene a su lado, que en algún momento se la dejo su hija para que el la viera, y donde se lee: “Papa, no nos dejes solos a mi hermano, a mi y ahora también a tu nieto, vas a ser abuelo, papa te esperamos en casa”